Algunos textos: serie unica inconclusa

Primera carta hacía un pronunciamiento de algo ilógico.
Esa noche triste, melancólica y preocupante, -mas bien será patética- porque nos involucraba en problemas sentimentales ó más bien existenciales, me hizo reflexionar fuertemente sobre el rumbo que debemos tomar para sobrevivir en este sistema, que esta aplastando nuestras utópicas experiencias en la gráfica y en lo audio_visual causando una fragmentación en la estructura modo y forma de ser realistas y seguir soñando con lo (im)posible.
Si bien este mundo nos seduce con sus ofertas neoliberales de nuevo intercambio para entrar en la dinámica del vendo y compro, en este caso vender nuestras capacidades para hacer un producto homogenizante que calme la sedienta ciudad intoxicada con acpm, mierda y otras cosas; también debemos recordar que es necesario sobrevivir, comer, viajar, pagar una renta y tratar de alzar vuelo, escapar hacia Zion y hablar con Bob o porque no aspirar tanto como para alcanzar a Jah.
Así pues, que no podemos sobrevivir sin la relación del esclavizante sistema, esta en nuestras manos soñar con la utópica producción autogestionada, sin dejarnos morir de hambre en las garras de políticos paralíticos explotadores, las cosas son posibles siempre y cuando sigamos militando en la resistencia sin descuidar a nuestros compañeros, entendiendo. colaborando, respetando y re-creando una manera de ver la vida, de esta manera, Ilogica se une con estos signos codificadores para buscar pronta solución a los problemas que nos acongojen.
*******La imaginación es la heroína, de la pura y dura realidad.*******
Flash con ojos rojos. POSE AQUÍ !
Sonrío con güisqui y quedo con los ojos rojos ¡pues tómela sin flash! sigo caminando y sonrió de nuevo en la otra acera mientras el semáforo cambia de lucecitas y me pica el ojo que a mi me salio rojo, veO verde aguacate por muchas partes y corro antes que me atropellen, me paro en el bolardo de bolívar mientras 30.000 flashes me disparan en la cara_ cuerpo andante invisible visible instantáneo ciudad imaginada centro comercial ¡pues entonces circule! ¡papito! pare que el semáforo esta en rojo ¡pose aquí! haga el favor que esta no es digital por la señal de la santa cruz, 127 pasos al frente haciendo una diagonal interminable mientras las cámaras andantes ambulantes con gafas de sol de aumento titilan tiemblan palpitan se excitan y me miran; y los miro; con mi lente macro angular 28-80 ¡si me resbalo la cagO¡ miro al piso para no atropellar una paloma conciente inconciente; al final de la pasarela me obturan por montones ciego aturdido taciturno meditabundo me pierdo entre la multitud apaciguada otra vez INvisible inconciente anónima esperpéntica mediática.
90 GOLPES DE PECHO…
Empezaba de nuevo aquel día gris, pero que en su horizonte pintaba esperanza con un arco iris que tenía un color perceptible, solo para aquellos ojos que traslucían el amor, amor que permitía que el corazón latiera como sus primeros segundos de vida.
Mientras viajaba en aquel vagón frió y oscuro, mis manos se entrelazaban con las manos de aquella mujer blanca de labios rojos, que gritaba en el rincón más recóndito de su mente que quería estar así por siempre, conmigo, con ella, con ese sonido ensordecedor que no dejaba morir en paz, con el vagón oscuro lleno de olores y sabores; sin embargo las circunstancias que la encadenaban a la tierra, no le permitían partir hacia aquel nuevo horizonte…y yo, podía escuchar aquel grito sordo y perdido.
Durante aquel viaje, olores, sabores, oscuridad, frió, labios rojos, manos entrelazadas, se exponía aquel paisaje sureño que encierra la magia del mestizaje, donde las creencias, las ideologías se rompen y los sueños se empiezan a materializar. Mi sueño era viajar más hacia aquel lugar -al sur- para poder estar más tiempo con la princesa vampira que me dijo: es necesario parecer una sola persona para no ser descubiertos.

El frio se hizo más intenso con el tiempo que no transcurría, lo único que sentía era nuestros corazones al unísono como a 18 palpitaciones por minuto, mi vida me preocupaba, pero mi vida, mi corazón, y mis sueños no valían tanto como las 90 palpitaciones que me quedaban al lado de esa otra vida, que me preocupaba aun más. Así que por instinto, saque fuerzas y abrase a la chica blanca de labios rojos, agotando así mi tiempo, reduciendo esos 90 golpes de pecho mientras salía de ese ruidoso vagón, y entrando en maravillosos colores que daban sueño, como salían las últimas palabras de mi boca temblorosa y entraban por aquella pista en espiral que formaba su oreja.
«La vida Ilógica, esta basada en el gusto por la buena gráfica, estar en constante movimiento tratando de hacer algo para cambiar este mundo en especial (COLOMBIA), la pasión impresa en CMYK materializada en nuestros trabajos, la interacción con nuestros amigos y clientes para el buen desarrollo de proyectos y trabajos; guardando siempre la buena energía para la creación, conviviendo siempre en un ambiente de paz, amor, unidad y respeto.»

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